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La Coctelera

carpetovetonico

9 Octubre 2011

LA EDUCACIÓN ROMANA

Entretengámonos un poco en Roma porque antes de salir a guerrear y conquistar el mundo conocido necesitó de una grandísima evolución interior en todos los órdenes hasta llegar a alcanzar niveles de gran autoridad en la Educación, en la Política y en la Religión. Fueron etapas con episodios internos lentos pero progresivos por los que a su través fue madurando y perfeccionando hasta llegar a ser lo que fue: la más grande potencia de su época. Así que a su grandeza contribuyeron, repito, tanto aspectos sociales, como educacionales o religiosos.

Vamos a ello.

LA EDUCACIÓN

En Roma era un problema nacer niña, mejor dicho el problema era para la niña. Porque si nacía hembra o era disminuido, el padre tenía derecho a arrojarla a la calle y dejarla morir. Si el hijo era varón y sano, era acogido con gran alborozo dado que además de representar con su trabajo una ayuda para sus progenitores, sería él quien cuidase de sus tumbas y celebrase sobre éstas los debidos sacrificios con el fin de que sus almas entraran en el paraíso. Era presentado a los ocho días de nacer a la gente en una soberbia ceremonia.

Pero, ¿quién era la gente? Era un grupo de familias descendientes de un antepasado común que les había dado su propio nombre. El niño recibía tres nombres: el de pila (Mario, Antonio, Claudio, etc.), el de la gente, nombre verdadero y propio, y el de su propia familia como apellido. Y dado que los antepasados fundadores habían sido un centenar, por ejemplo, otros tantos eran los nombres de las gentes, con lo cual se repetía continuamente. Era, por tanto, obligado añadir un cuarto o un quinto sobrenombre. Publio Cornelio Escipión (aquel que destruyó Cartago) era conocido como “Africano Menor” para distinguirse de Publio Cornelio Escipión (aquel que venció a Aníbal) y que se hizo llamar “Africano Mayor”.

- A ver impresor, vengo a encargarte la confección de un millón de tarjetas de visita.

- ¿A qué nombre?

- Al de Publio Cornelio Escipión.

- Oiga, con este nombre ya he despachado otros pedidos y no precisamente a usted.

 - Pon Publio Cornelio Escipión Africano Mayor. Esto último en negrita.

- Veamos: P. Cornelivs Scipio...

 - No, no, en ibero, que se entienda bien, que voy para allá a meter a los pueblos aquellos en cintura.

- Qué coincidencia, yo tengo un pariente entre los carpetanos llamado Vetton que...

- Lo tendré en cuenta, pero de momento no me adentraré en la Península, voy a arrasar la costa.

Un nombre así, largo e imponente, llevaba aparejada una gran responsabilidad desde su nacimiento. No crecían mimados. Se les enseñaba desde pequeños que los poderes de la familia a la que pertenecían estaban concentrados en el cabeza, esto es, en el paterfamilias. Era el propietario de todo, incluida la dote de la novia. Sólo él podía comprar o vender. Si la esposa le engañaba o le robaba el vino de las cubas, la podía matar sin proceso. Iguales derechos sobre los hijos, a los que incluso podía vender como esclavos. Y si estos compraban algo pasaba automáticamente a la propiedad del paterfamilias. Las mujeres se desentendían de esta patria potestad sólo cuando el padre las entregaba en matrimonio cum manu, esto es, renunciando a todo derecho sobre ellas. Pero como esos derechos pasaban al marido, resulta que la mujer siempre estaba supeditada a un hombre.

Con el transcurso de los siglos esta severa disciplina fue suavizándose pero nunca llegó a mellar la granítica unidad familiar. La madre se llamaba domina...

Pero quede lo que sigue para otro día.

servido por carpetovetonico 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Gabriela

Gabriela dijo

¡Oh, Dios....de la que me libré! y solamente por haber nacido varios años después...jajaja...Yo creo que le habría desobedecido al pater y habría hecho una compraventa fraudulenta, la cosa era hacerlo leso...Noooo, miren el perla lo que quería! Quedarse con todo!
Y con tanto nombre, parece que eran muy poco originales en esa época, porque ahora el que no encuentra un nombre a su gusto para su hijo...pues lo inventa! aunque el hijo , años después, quiera matar al que lo bautizó...No falta el que le pone el nombre de un jarabe para la tos, o de un sitio web....jaja

Me has hecho pasar un muy buen domingo, Carpeto.

Besos.

9 Octubre 2011 | 11:10 PM

carpetovetonico

carpetovetonico dijo

Ay Gabriela, lo que hubiera perdido tu familia de haber nacido en aquella época. Me imagino que por el humor que destilas haces muy fácil la convivencia de entre los que te rodean, por lo que lo hubieras pasado realmente mal entre los romanos. ¿Tu crees que la mujer ha evolucionado en Oriente?
Respecto a los nombres, eran, efectivamente, poco originales; pero tampoco tenían mucho donde elegir si se lo hubieran permitido las normas, porque el catolicismo se retrasó un poco y no podían mirar en el santoral a ver qué nombre le pongo al chico. En este aspecto sí hemos evolucionado, pues hay nombres que yo no sé si son de niño o niña, y ni aún viéndolos, porque visten igual, el pelo lo mismo, y ambos llevan la misma ferretería en la cara.
Un beso

12 Octubre 2011 | 11:06 AM

Gabriela

Gabriela dijo

Carpeto, me dejaste pensando con eso de la evolución de las mujeres en Oriente...¿No debiéramos preguntarnos si han evolucionado los hombres? Porque quizás siguen pensando y siendo como los trogloditas de las cavernas, que arrastraban a las hembras del pelo y las usaban como un objeto de satisfacción, para luego tirarlas a un rincón de la cueva...
Aún se usa eso de que los hombres comen opíparamente, las mujeres les sirven, y cuando están borrachos y llenos como ranas, las mujeres pueden comer de lo que sobra...El problema es que las mujeres se han organizado, son capaces de hacerles una zancadilla y que se vayan de trompa al suelo!! jajaja pero ¡ya no más! ...y los hombres se espantan, sacan el cuchillo y se acriminan... y hemos tenido que sacar leyes de violencia intrafamiliar y todo eso...y ver por la televisión que "maricón es aquel que le pega a una mujer".
Parece que la evolución ha sido poca,....
Besos.

5 Noviembre 2011 | 11:45 PM

carpetovetonico

carpetovetonico dijo

Creo, amiga Gabriela, que han sido los hombres quienes no han dejado de evolucionar a la mujer. Y no es que solamente la mujer se haya organizado, es que ha utilizado o le han permitido utilizar sin castigo la inteligencia.
Hoy han camiado tanto las cosas países democratizados que la mujer se ha impuesto al hombre en todos los sentidos. Está más amparada por las leyes. Estáis conquistando el mundo. Volvemos al matriarcado.
Un beso

9 Noviembre 2011 | 09:05 PM

carpetovetonico

carpetovetonico dijo

Creo, amiga Gabriela, que han sido los hombres quienes no han dejado de evolucionar a la mujer. Y no es que solamente la mujer se haya organizado, es que ha utilizado o le han permitido utilizar sin castigo la inteligencia.
Hoy han camiado tanto las cosas países democratizados que la mujer se ha impuesto al hombre en todos los sentidos. Está más amparada por las leyes. Estáis conquistando el mundo. Volvemos al matriarcado.
Un beso

9 Noviembre 2011 | 09:05 PM

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Sobre mí

Soy una persona tímida, como mi abuelo y como mi padre. Mi madre es otra cosa, es audaz, resuelta y arrojada. Mi padre es inteligente, pero flojo, “sin prisas, no corras, mujer, ve tranquila, no paaasa nada, que porque esté ardiendo el perol en la cocina no se va a incendiar la casa”. Es así, hay que aguantarlo. Cuando yo era un mocoso, una conjuntivitis se alió con mis ojos y mi madre se encaró con él para que nos llevara al médico, “que no, que no paaasa nada, eso es que está el crío rompiendo a ver a la niñita del tercero, que ya le apuntan las tetitas”. Y claro, con un hombre así en casa no esperes un buen porvenir. Y abandoné pronto el hogar con miles de consejos que mi madre me metió en la cabeza para evitar que la vida no me zarandeara, a sabiendas que no me iban a servir de mucho. Recibí al principio más palos que una estera, pero me sirvieron para colocarme en situación, otear mejor el horizonte y entender y estudiar al que me hablaba. Muy pronto supe que el pez grande se come al chico y decidí ser pez grande. Fui novio de una chica que me pareció de buena posición y resultó ser hija de un millonario; el día que me presentó a su padre éste me preguntó: ¿cómo puedo estar seguro que usted no se casa con mi hija Petrita Montehermoso y Valdepinto de la Hueca por mi dinero? Yo no pensé en ese momento en Petrita Montehermoso y Valdepinto de la Hueca (ni siquiera sabía su segundo apellido, sólo que estaba buena y era rica), sino en la soberbia con la que me espetó la pregunta. Yo utilicé el mismo lenguaje: ¿cómo puedo yo estar seguro de que de aquí a un año usted no se arruina? Y me echaron de esa casa. No me desanimé, conquisté a una chica feota pero adinerada, hija de padre que amasó fortuna poniendo ladrillos, y cuando fui presentado a él, receló de mis intenciones. Me dijo: siendo mi hija fea, estoy seguro que usted viene por el interés. ¡Qué manía la de esta gente! Pues no, le dije yendo a por todas y una vez descubierto, el interés se lo mete usted por los cojones, yo vengo por el capital. Y me echaron de la casa. Y sigo rodando con la intención de ser pez grande. __________________________ < Free counter and web stats _______________ contador de visitas
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