Mi padre me dice una vez más que para ser un hombre de provecho hay que ser libre; sobre todas las cosas, libre. Y mi madre enfatiza que sea libre pero que no me descarríe, porque ya conoces tú las cosas que pasan.
Esta retahíla de palabras me las van soltando mis viejos y las voy ingiriendo junto al pan tostado de aceite de oliva, el zumo de naranja natural y el café humeante, que dicho sea de paso constituyen un manjar de lo más placentero y útil para estrenar el día. Este parloteo viene a cuento de mi sequía parrandera, que la tengo aparcada desde hace casi un año por culpa de mis estudios de investigación sobre los orígenes de mis apellidos. Yo antes no era así, ni de coña. Ni de estudiante ni después de graduarme. Salía con los amigos, ligaba con las chicas, enamoraba a la guiri por una apuesta, me bebía la noche de un trago y me clavaba el alba astillas de luz en mi corazón de golfante. Y cuando la madrugada besaba el asfalto y las golondrinas torcían alegres las esquinas, a casa. Y mi madre, que no dormía: “Estas no son horas de venir, te estás endemoniando”. Pero ahora es todo lo contrario, no parece sino que se hubieran apagado las luces del deseo y éstas me hubieran confinado a vivir entre cuatro paredes, recluido entre libros de historia y de heráldica.
Y como es cierto que no salgo de casa ni para comprar el pan, entiendo perfectamente a mi padre cuando con voz grave y juiciosa me aconseja: “Vettón, has cumplido la edad de Cristo y sigues con nosotros; estamos solos y Dios es insaciable de hombres solitarios. Recapacita, como también lo debes hacer sobre estos versos que hace años leí y viven presentes en mi: “No tengo nada que hacer. La vida ya se me ha muerto/ y aún me queda envejecer”. Es hora de que cambies tu vida y no es porque estorbes en la casa, sino que hay algo más importante que eso y es que no me gusta que raspen mi apellido en la tumba y me quede sin él”.
Esto último tardé tiempo en comprenderlo, pero una vez atrapado en mi cabeza y en mi conciencia no dudé en cargar las pilas para que ahora fuera mi apellido el que se perpetuara, que para eso estaba yo aquí como único comisionado. Y teniendo en cuenta que me estoy investigando, razón de más para creer en las palabras de mi padre. Si tengo la edad justa, una carrera con salidas y no muy mal aspecto, bien podría pensar seriamente en mi futuro. Porque, y no le demos más vueltas, el apellido es el apellido. Y este pensamiento tan simple me hizo una persona nueva.
Así es que le pedí dinero para pasarme la Semana Santa fuera de casa y de Madrid. Mi madre: “hijo, a ver qué vas a hacer que te conozco, que cuando saltas la tapia no echas el freno, te endemonia el mundo. Eres como el turbión lluvioso que anega la siembra”. Madre, apostillo, alegra tu corazón y rechaza la llama del miedo; es marzo, la primavera está a punto de estallar. El campo en breves días se acicalará bellamente con amapolas; los olivos puntearán ternuras, las vides se cargarán de verdor... Y yo seré testigo.
¡Venga, la pasta, que me largo!

No sé y quizá hasta te parezca fuera de lugar mi comentarios, pero la frase "perpetuar el apellido" nunca le he sabido entender. Para mí, cada hombre o mujer que nace debería adoptar el propio, eso sí, perpetuando nuestras raíces. Me podrían decir que el apellido forma parte de nuestras raíces y es válido para quien así lo piensa. Pero, en lo personal pienso que nuestras raíces es algo mucho más profundo.
Ayayayayaya, quizá te habrás dado cuenta que a veces mi imaginación llega a tal punto que desvarío, por ello suelto frases incongruentes. Creo que lo habrás notado las veces que me has leído.
Venton, siempre un placer leerte.
Besitos. =)
Me encantò tu espacio, te voy a visitar màs seguido!! Sigue asì y siempre mejora en el sentido de la palabra que mejor consideres!
Yo no entiendo a los padres; quieren que te vayas de casa pero sin salir hasta las tantas buscando (o haciendo como que buscas). Como si fuera tan fácil encontrar a alguien!
Y cómo me consuela en estos casos ser mujer...mi apellido se pierde si o si (aunque con el que tengo da igual, ya que lo comparto con tres cuartas partes de la población española).
Me he reído mucho con tu post, jeje!
Me quedp con el Tio La VAra, a que complicarse la vida, PENINSULARES?
Naturalmente, amiga Abril, que las raíces de una persona son lo que importa. Se es de la tierra, de la familia, del viento, de la sangre. Pero la persona va ligada a un nombre y a unos apellidos con el fin de identificarla con aquella tierra y con aquella familia donde nació. El tronco vive gracias a las raíces, pero a las ramas hay que cuidarlas porque de lo contrario el árbol sin ramas se seca.
No sé si me he comportado como un estúpido con este simil que me acaba de nacer.
Un beso y perdóname
Israel, ya te visité. Gracias por tu consejo.
Un saludo desde España
Hola, María. Los padres son muy egoístas. Quieren tenernos, quieren que salgamos, pero no quieren que nos liemos. ¿Cómo se come eso? A lo mejor cuando seamos padres lo entenderemos.
¿Te resulta difícil conectar con chicos? No lo creas, otra cosa es quedarte con alguien para un rato o para un proyecto.
Voy a visitarte.
Un beso
Me ha gusta como escribes, como te expresas, como dices esas verdades.
Los padres somos egoistas si. Y somos esclavos de esa realidad que nos moldeo, o sea... que con todos los defectos del mundo queremos proteger y apuntar al mejor camino. Claro esta, el camino que pensamos ser el mejor. Pero la mayoria de las veces acertamos. Para algo tiene que servir la experiencia. Es esa cadena de generacion a generacion, que poco a poco se va acrisolando bajo el fuego de la vida. Creo que es normal que los diamantes se desesperen con los carbones. Porque es lo que son, esos carbones precursores a los diamantes.
Un saludo desde mi bohio.
pero vettón que falla tan grande, a los 33 años y todavía en casa de los viejos !!! hermano eso es lo que lo tiene jodido, sálgase inmediatamente de esa casa y monte la suya, primero sólo y luego todo fluirá por naturaleza, sálgale al toro cabrón !!
En una época se puso de moda esto de que no mas allá de los treinta te tenias que ir de casa. Luego vino las diferentes crisis económicas y los hijos o regresaban o no se iban. Su supere ampliamente esas fechas y siempre comentaba que yo no vivía con mi madre y una tía (ambas viudas), sino que, por el contrario, ellas vivían conmigo. Era yo el que se encargaba de la casa, las compras, los arreglos domésticos y todo lo que se te puede ocurrir que pueda pasar en una casa. Ya mayor me case. Ahora tengo dos casas por mantener. Estas cosas no se pueden generalizar, cada ser humano tiene su propia realidad.
Un abrazo.
@ndi
Pero antigonum, ¿hasta ahí llega mi paisano dando varetazos?
Me alegro encontrarte.
Un saludo
Hola Padrón, tienes aire de persona venerable en la foto.
Los padres sois muy eogoístas por naturaleza, quizá debido al celo que se debe mostrar para encauzar las vidas que os siguen o seguimos. Pero ¿a que no eres tan egoísta con tus nietos, si los tienes? ¿A que eres más permisivo, a que los tratas de diferente forma que a tus hijos? ¿Por qué no le dais el mismo tratamiento a los hijos?
Hablas con mucha experiencia y mucho sentido común. Debes ser una persona de cualidades.
Ah, ¿eres español en USA? Latino, sí.
Un saludo
Eduardo, las cosas están así. En España han pasado dos generaciones y los hijos no se despegan de los padres. ¿Qué voy a hacer yo, si esto es una constante?
Como ves te hago caso. Esta Semana Santa ya he volado y lo contaré.
No puedo entrar en tu página, tienes problemas.
Un saludo
Es cierto andi, hubo un tiempo que a partir de cierta edad los hijos ya no querían seguir viviendo con los padres, buscaban la libertad, la independencia; pero ahora es como tú dices: se quedan en casa, o nos quedamos en casa, sin ningún tipo de prejuicios. Nadie se casa, sólo se junta, sólo se vive en parejas. Este miedo o comodidad a no unirse de por vida (los católicos somos así, aunque no practiquemos la religión) y no carecer de lo más esencial, nos hace vivir con los padres.
Un saludo desde España.
Estoy de acuerdo con tu post, los padres se preocupan en exceso de sus hijos, quizás porque ellos pertenecieron a una generación mucho más cerrada que la nuestra y no tuvieron la libertad que tenemos ahora nosotros.
Cada uno debe labrarse su futuro de la mejor manera posible y no pensar tanto en el apellido..
Saluditos y seguiré leyendote
Es cierto andi, hubo un tiempo que a partir de cierta edad los hijos ya no querían seguir viviendo con los padres, buscaban la libertad, la independencia; pero ahora es como tú dices: se quedan en casa, o nos quedamos en casa, sin ningún tipo de prejuicios. Nadie se casa, sólo se junta, sólo se vive en parejas. Este miedo o comodidad a no unirse de por vida (los católicos somos así, aunque no practiquemos la religión) y no carecer de lo más esencial, nos hace vivir con los padres.
Un saludo desde España.
8 Abril 2010 | 08:45 AM
Me alegra tu comentario, María Simona. A la vida hay que desdramatizarla, quitarle el envoltorio duro con que se viste y comersela sin hacerle un guiño. Enfados, los justos.
Eres buena gente.
Un abrazo
8 Abril 2010 | 08:50 AM
Mi corazón, yo sacaría mis alitas para ir a verte, que es lo que más deseo en este preciso momento.
No te voy a perder, otra cosa es que tú te pierdas de mí, cosa que me haría sufrir. Te frecuento, estoy al tanto de las fotos que cuelgas en tu página; te veo y me agrada ver un rostro tan bonito y tan sensual.
Hasta que pueda verte en persona, me conformo con darte un beso y que vaya por el aire. No hay más remedio.
Te quiero, Paty.
8 Abril 2010 | 08:58 AM
jajajajajaja wow ya era hora que mostraras un poco de libertad entre tanto libro !!!! mmm cielos siento que te pierdo en estas escapadas por que yano te apareces por a qui y en mis blogs menos !!! pero como diria tu santa madre saca tus alitas y vuela como la golondrina !!! ejejejeje y bueno solo recuerda en tus andansas que a qui hay quien te extraña con tus escritos infinitos y de historias pasadas ....
paty
heteroflexible ;)
besitos y hasta la proxima !!!
espero sea pronto ! chao !
8 Abril 2010 | 02:50 AM
maria simona dijo
me gusto!!!!!!!!!! jajajaj claro que me gusto!!!!!!!ese desenfado...me encanto!!!!!!! como primera visita me siento muy bien...bah , me siento si me ofreces una silla...o da igual sobre el piso...un abrazo desde el confin de mi America del Sur
8 Abril 2010 | 01:00 AM
Hola, lo que se tiene con los nietos es madurez. Una madurez que te da la crianza de los hijos. Y ese enfoque a la vida como realmente es.
Ah, soy de la loma y canto en el llano. Por eso te escribo desde mi bohio. Y cultivo una rosa blanca en julio como en enero,para el amigo sincero que me da su mano franca. Y te escribo desde EE. UU.
Sin patria, pero sin amo.
Ah, cubano, José Martí. A ver si lo conoces:
Si dicen que del joyero
tome la mejor joya,
tomo a un amigo sincero
y pongo a un lado el amor.
Conozco La Habana
Es una alegría encontarte.
Un saludo para ti y un abrazo para tu tierra linda
Asi es, cubano.
Tiene el leopardo su abrigo. En su monte seco y pardo. Yo tengo mas que el leopardo porque tengo un buen amigo.
Hombre, yo no digo que no esté bien eso de investigar sobre tu apellido pero que hay tiempo para todo ¿no?, por favor, no hagas sufrir más a tus padres y sal por ahí a vivir la vida que son dos días, en los ratos libres sigues investigando, te apuesto un super helado de nata con nueces de macadamia a que no te ligas a la guiri ;-)
Un abrazo.
Hola Mayca, me dio por ahí, por saber de dónde vengo, si de los astures o de los gallegos, o... ¿Y si fuera hijo de un reyezuelo moro? ¿O de un cruce pecaminoso de verraco vettón y romana? En fin, que he despertado, ya no hago caso, y a otra cosa, mariposa.
Me apuesto ese helado doble a que sí. Ten en cuenta que lo sé porque la historia ya está vivida y yo cuento verdades. Ya verás mi historia en Cuba.
Un abrazo antes de ir a visitarte.
ah eres tan duro en tus sátiras. Se te fue la mano, hiciste llorar al patito feo snif
muy bueno un abrazo
Y estos dimes y diretes tendran alguna trascendencia?
Yo al menos insulto con toda la abrasividad y gracia insular posible
a los cabrones que destruyeen el medioambiente: agua, aire, alimento
y techo.
Lo demas me importa tres carajos..Y hago bien al leer The Cocktail Maker.
HOLA, leyendo tu post, pienso que con esto de tanta crisis en todas partes, los hijos quieren seguir viviendo sin pasar penurias ni menos apretarse el cinturón aunque sea un poco...No quieren vivir su realidad, no quieren hacerse cargo de tareas domésticas porque no cuentan con dinero para pagarle a otros para que las hagan...Es una frescura. A los pajarillos, hay que echarlos fuera del nido aunque sea a picotones, que así aprenderán lo que es la vida, con sus cosas buenas y malas, y aprenderán a resolver los problemas. Será muy lindo que vayan un domingo a regalonear con sus padres, y a conversar como antaño..., pero después regresen a sus cuatro paredes y reflexionen para que aprecien a sus padres en su verdadera dimensión.
Querida Gabriela, el comportamiento nuestro no nos viene de la crisis actual; es de la crisis que hace muchos años asoló el mundo. Y es que no nos falta de nada y quizá sobra el conformismo de los padres.
Los pajarillos echan del nido a los pichones y de ellos deberían aprender los padres. Pero los pajarillos son más inteligentes. De todas formas a nosotros no nos va tan mal.
No te alteres, que aunque los hijos no visiten a los padres o no ayuden a los que están dentro del nido, se os quiere.
Un beso
James, las cosas son así; qué le vamos a hacer.
Un saludo
Pues, Antigonum, no sé si tendrá o no trascendencia, pero el humor no faltará.
Me uno a ti en la defensa del planeta.