¡SI ES HIJA DE UN CONCEJAL!
Dos días más tarde se me presentó en el trabajo Viky (así me dijo que la llamara la noche de marras) con otra amiga a la hora del aperitivo. Al rato, le oí a la compañera opinar por lo bajinis sobre mí: El chico está muy bien, oyes, pero es un camarero. Como quien no quiere la cosa, con ánimo de agradar y sentar bases, me presenté y les dije, digo, soy universitario, licenciado en Administración y Dirección de Empresas, además de ser estudiante aplicado en Psicología a punto de terminar. No tengo chica ni suerte con ellas, vivo con mis padres, así que empleo todo mi tiempo en trabajar y estudiar. Mi nombre de pila es irrelevante: soy más conocido por Vetton porque soy más español que España. ¿Cómo lo veis? Ahora, si os parece bien, contarme vuestra historia, quiero saber con quién Vetton se gasta los cuartos.
Y no pudo ser, la llegada de la clientela lo evitó. Pero ya habíamos conectado bastante, lo suficiente para pedirle una cita, aceptarla, y permitirnos salir juntos. Me contó que era hija de un concejal en el Ayuntamiento de Madrid…
- Ayuntamiento y mucho te daba yo a ti, nena. ¡Con la falta que me hace un revolcón!
- ¿Cómo dices? - No, nada, estaba pensando que a lo mejor conozco a tu padre si sale en los periódicos o en la tele.
La chica, que además de estar para mojar pan, era hija de un ministrable que se movía entre gallardones con esperanza de mando, me hizo saltar la alarma. Y me dije que si lo nuestro llegaba a buen puerto, yo me vería entre ellos, moviéndome altivo por los pasillos del Consistorio y recibiendo saludos de los “pelotas” que dependieran de mí o de mi futuro suegro. Los medios de comunicación (las televisiones sobre todo) se ocuparían de mi nombramiento, de mis actuaciones ejemplares, de mi honestidad. En unos años ya era Regidor de la Villa, el mandamás, el personaje más influyente de la Comunidad; ya era forzado a presentarme a la presidencia del partido; ya era candidato a la Presidencia del Gobierno; ya era Presidente del Estado Español; ya era el político más influyente de Europa. Ya le hablaba de tú al presidente de EE.UU. Ya era pez grande, de los que se comen a los chicos. Esto no es un sueño, es un pensamiento que se puede convertir en realidad en unos años si esta chica aceptara la intimidad acostándose conmigo, que es la manera más fácil, encantadora y gustosa de arreglar las cosas. ¡Ah!, si ella quisiera me daba en el gusto, nunca mejor dicho.
- Estás haciendo un castillo de un grano de arena, – mi padre.
- El cuento de la lechera, eso es lo que te estás montando, – mi madre.
- Viky, ¿me quieres? , este soy yo.
- Creo que un poco, déjame conocerte algo más.
-¿Quieres acostarte esta noche conmigo y así…?
- ¿Te conozco del todo? Mis padres no me dejan pasar la noche fuera de casa, ten en cuenta que nunca fui novia ni he conocido varón alguno.
- Ya somos dos, pero podemos follar de día. ¿Tu padre es católico?
- Y Apostólico y Romano. La moral por bandera, la Iglesia por pendón. De Rouco hasta el tuétano.
- No me extraña que con ese cuerpo tengas la cabeza en otro siglo. A mí porque nadie me quiere…
- Yo ya te quiero un poquito, no te quejes.
- Entonces, ¿podemos irnos a la cama juntos? De día también vale. No me contestes ahora, pero no tardes mucho en decidirte. ¿Por qué no vamos al cine un día de estos?
- Sí, en eso estoy de acuerdo. Pero si me invitas para convencerme de que el fornicio es cosa santa que debe conocerse cuanto antes, vas por mal camino, mis piernas no se van a abrir ni por un capricho ni por un deseo; yo iré virgen al matrimonio y en esa doctrina me han criado y he crecido. Respecto al cine podemos ir a…
- No, no me recomiendes nada; la última vez que hablaron por mí casi me matan. Ya te llamo yo.
Amor y vino, sin desatino.






crazylove dijo
No tenía el gusto de conocerte. Me he divertido mucho con este post.
La verdad es que me cuesta creer que todavía exista gente así....jajaj cuya virginidad sea el centro de su vida.
Un saludo.
3 Mayo 2009 | 10:53 AM