Publicidad:
Terra
La Coctelera

carpetovetonico

16 Noviembre 2011

DOMINA

Les decía que la madre se llamaba domina, que quiere decir señora, y no estaba confinada en un gineceo como las griegas, sino que comía con el marido pero, eso sí, sentada en el triclinio (un diván rústico) en vez de tendida como le correspondía al paterfamilias. Como no había crisis de chicas de servir, eludían los trabajos manuales. La domina dirigía y vigilaba, y tejía la lana para las ropas del marido y los hijos. Poca cosa más, porque de libros naipes, circo, teatro, nada de nada. Las visitas, muy raras y pragmáticas, pues un ceremonial inflexible las hacía muy difíciles. La domus, que quería decir casa, era un cuartel fortificado. Y allí, en este ambiente de obediencia absoluta se formaban los hijos.

- Apio, no puedo con tanto trabajo, me voy a matar. Debes procurarme más gente de servicio si quieres que la domus siga adelante.

- Querida Aurelia, en la oficina de Información Nacional de Esclavos Mantecones (INEM) no tienen en nómina actualmente gente cualificada, pero sé de buena tinta por un miembro de la Asamblea Centuriada que está a punto de llegar una remesa de esclavos negros capturados en la tierra del sur.

- ¿No se tatará de una patera que intentaba colarse? Como tarden mucho no te van a salvar ni los espiritillos.

- Apio se asustó, no en vano los espiritillos domésticos protegían la prosperidad de la casa y de los campos. Así, en la puerta estaba Juno con sus dos caras, una vigilando dentro y otra fuera, así que en la domus se sabía a la perfección quién entraba y salía. Y alrededor estaban los Manes, almas de los antepasados, que se quedaban por los prados, las eras, los sotos, después de morir. Un lujo.

Habían inventado la cámara oculta.

servido por carpetovetonico 2 comentarios compártelo

9 Octubre 2011

LA EDUCACIÓN ROMANA

Entretengámonos un poco en Roma porque antes de salir a guerrear y conquistar el mundo conocido necesitó de una grandísima evolución interior en todos los órdenes hasta llegar a alcanzar niveles de gran autoridad en la Educación, en la Política y en la Religión. Fueron etapas con episodios internos lentos pero progresivos por los que a su través fue madurando y perfeccionando hasta llegar a ser lo que fue: la más grande potencia de su época. Así que a su grandeza contribuyeron, repito, tanto aspectos sociales, como educacionales o religiosos.

Vamos a ello.

LA EDUCACIÓN

En Roma era un problema nacer niña, mejor dicho el problema era para la niña. Porque si nacía hembra o era disminuido, el padre tenía derecho a arrojarla a la calle y dejarla morir. Si el hijo era varón y sano, era acogido con gran alborozo dado que además de representar con su trabajo una ayuda para sus progenitores, sería él quien cuidase de sus tumbas y celebrase sobre éstas los debidos sacrificios con el fin de que sus almas entraran en el paraíso. Era presentado a los ocho días de nacer a la gente en una soberbia ceremonia.

Pero, ¿quién era la gente? Era un grupo de familias descendientes de un antepasado común que les había dado su propio nombre. El niño recibía tres nombres: el de pila (Mario, Antonio, Claudio, etc.), el de la gente, nombre verdadero y propio, y el de su propia familia como apellido. Y dado que los antepasados fundadores habían sido un centenar, por ejemplo, otros tantos eran los nombres de las gentes, con lo cual se repetía continuamente. Era, por tanto, obligado añadir un cuarto o un quinto sobrenombre. Publio Cornelio Escipión (aquel que destruyó Cartago) era conocido como “Africano Menor” para distinguirse de Publio Cornelio Escipión (aquel que venció a Aníbal) y que se hizo llamar “Africano Mayor”.

- A ver impresor, vengo a encargarte la confección de un millón de tarjetas de visita.

- ¿A qué nombre?

- Al de Publio Cornelio Escipión.

- Oiga, con este nombre ya he despachado otros pedidos y no precisamente a usted.

 - Pon Publio Cornelio Escipión Africano Mayor. Esto último en negrita.

- Veamos: P. Cornelivs Scipio...

 - No, no, en ibero, que se entienda bien, que voy para allá a meter a los pueblos aquellos en cintura.

- Qué coincidencia, yo tengo un pariente entre los carpetanos llamado Vetton que...

- Lo tendré en cuenta, pero de momento no me adentraré en la Península, voy a arrasar la costa.

Un nombre así, largo e imponente, llevaba aparejada una gran responsabilidad desde su nacimiento. No crecían mimados. Se les enseñaba desde pequeños que los poderes de la familia a la que pertenecían estaban concentrados en el cabeza, esto es, en el paterfamilias. Era el propietario de todo, incluida la dote de la novia. Sólo él podía comprar o vender. Si la esposa le engañaba o le robaba el vino de las cubas, la podía matar sin proceso. Iguales derechos sobre los hijos, a los que incluso podía vender como esclavos. Y si estos compraban algo pasaba automáticamente a la propiedad del paterfamilias. Las mujeres se desentendían de esta patria potestad sólo cuando el padre las entregaba en matrimonio cum manu, esto es, renunciando a todo derecho sobre ellas. Pero como esos derechos pasaban al marido, resulta que la mujer siempre estaba supeditada a un hombre.

Con el transcurso de los siglos esta severa disciplina fue suavizándose pero nunca llegó a mellar la granítica unidad familiar. La madre se llamaba domina...

Pero quede lo que sigue para otro día.

servido por carpetovetonico 5 comentarios compártelo

26 Julio 2011

LA ROMANIZACIÓN DE LA BOTA

Mi aventura cubana no fue otra cosa que un paréntesis en mis trabajos de investigación sobre los apellidos que llevo. Y también pensando en mis padres a los que notaba agobiados con la tenencia de un hijo atado a la casa a perpetuidad, sin otra compaña que ellos. Así que me di un respiro y me largué a pasar unos días en el Caribe.

Pero de nuevo estoy aquí, recuperando el tiempo perdido y a la búsqueda de él.

Si echamos  un vistazo atrás veremos que la historia la dejé en poder de Cartago como potencia única del Mediterráneo y a Roma como un Estado incipiente del que salió una vez que se quitó de en medio a Pirro y superó las luchas por la existencia, cosa que le hizo acometer verdaderas guerras de conquista. Empezó por los Apeninos y terminó en el estrecho de Mesina. Todos los pequeños países que la constelaban, incluso los de la Magna Grecia continental –carentes de defensores después de la partida de Pirro-, cayeron en su poder sin gran esfuerzo. Y empujados por la presión demográfica de la Urbe, los romanos inician la romanización de Italia.

- Cornelia, que me voy a hacer hijos a Sicilia.

- ¿Y eso?

- Porque hay que romanizar Italia, el Estado necesita de voluntarios y me he apuntado.

- Golfo.

Bien es verdad que como no era lo mismo controlar quinientos que veinticinco mil kilómetros cuadrados, hubo de cometer tropelías, pisar callos y cortar cabezas; pero los desafueros fueron compensados con una Italia, cuyo centro y sur comenzó a hablar el mismo  idioma y a pensar en términos de nación y de Estado en vez de aldea y tribu.

Por cierto que durante el recorrido triunfal a lo largo de la bota nació el uso del “corte de mangas”, gesto irreverente con que los pueblos oprimidos saludaban a los romanos que entraban en sus ciudades y que al principio, al parecer, fue tomado por una expresión de bienvenida.

- Míster, Cristiano Ronaldo me ha hecho un corte de mangas, ¿qué hago?

- Anda, anda, tú a jugar y dar patadas que es lo tuyo. No seas borde y piensa que  antiguamente era un gesto de cariño.

Roma llevó a la más alta expresión el concepto de Estado, del que se supone inventora, y lo apoyó sobre cinco pilares que aún lo rigen: el Prefecto, el Juez, el Gendarme, el Código y el Recaudador de impuestos.

Y ya, con este aparejo, salió a conquistar el mundo.

servido por carpetovetonico 4 comentarios compártelo

5 Julio 2011

PORQUE YO LO VALGO

No me gustan los anuncios que dan por TV. Veo sólo su comienzo, porque me sorprenden y no me da tiempo a huir de ellos después de un corte de programa. Pero hablaré de uno que a mí personalmente me irrita de principio a fin. Es tan grande su insistencia, y se prodiga tanto en todas las cadenas, que al final yo creo que he visto el mentado anuncio desde sus comienzos. Se trata de que una determinada marca de cosméticos alaba la bondad del producto y la señorita anunciante (famosísima, por cierto) lo cierra diciendo “Porque yo lo valgo.

Entiendo que la empresa anunciante discrimina porque excluye a las mujeres que sus economías no les permite utilizarlo. Sólo trata de convencer a la consumidora de alto poder adquisitivo, porque ella lo merece. Y si ya me enoja por su aire envolvente y discriminatorio, más me enoja cuando, contra toda lógica, pienso que la consumidora pudiente puede haber hecho méritos para ese gasto, pero también puede no haber hecho ninguno. Hay mucho trasfondo en la consigna.

Pero aparte de ello, qué será que el lema me traspasa y me entrega la figura clara de la ínclita ministra Leire Pajín. Ella pensará que es ministra porque lo vale, pero yo estimo que no, porque, aparte de las funciones inherentes a su cargo, todas rechazadas por el Congreso, me deja pasmado su lenguaje primitivo del español, y dice “causística” por casuística sin cortarse un pelo. Y porque durante su mandato (los crímenes por violencia doméstica crecieron un treinta por ciento), la idea más brillante que tuvo fue perseguir a los Medios de Comunicación para impedir que no dieran las noticias de los hechos. Demócrata ella. Es incompetente, pero está ahí viviendo su sueño ministerial porque cree que lo vale.

Yo no estoy de acuerdo.

servido por carpetovetonico 2 comentarios compártelo

27 Mayo 2011

ESPAÑA, ¿ESTÁS AHÍ?

España se ha vestido de azul después del 22M. O lo que es lo mismo, el PSOE se ha hundido hasta el cuello en el barranco de su pertinaz política. Quizá sea más justo decir que ha sido Zapatero, su inepto presidente, quien lo ha despeñado por un terraplén cortado a pico del que le va a resultar muy difícil salir de él. Zapatero está gravísimamente enfermo y las recetas del médico (léase la UE) ni las sigue ni les interesan. Demasiado orgullo, demasiado ombligo, cien asesores en nómina y como el que ve llover. La UE, el FMI, Merkel y los mercados han acabado con él. Cuando en el Congreso anunció los recortes impuestos por Alemania, los españoles nos dimos cuenta de que no tenía la menor posibilidad de sobrevivir políticamente a un giro de 180º grados en su gestión y en su relato. Llegan ecos, rumores del descontento a la Moncloa, pero él decide cerrar las ventanas para que no le lleguen los sonidos de la calle. Supuso que sería una rabieta pasajera del pueblo y lo olvidaría fácilmente. ¡Por tu cara bonita! En un mitin donde acusó de “mentir como bellacos” a los que le acusaban de haber hecho recortes sociales, la frase lo perseguirá mientras viva y donde viva.

Mintió negando la crisis, lo que en principio debilitó la ya empobrecida situación económica durante los dos años de encubrimiento. Negó la negociación con ETA cuando nunca ha dejado los trapicheos con ella. Genuflexo ante los catalanes por mantenerse en el sillón,  les ha cedido poderes hasta el paroxismo del pueblo español. Su política dadivosa ha arruinado a España con cinco millones de parados y al borde la quiebra económica, incluyendo la Seguridad Social. Esto y mucho más (sería interminable la lista de desafueros cometidos) es lo que los españoles lo ha convertido en calderilla en un acto de reflexión inteligente.

¿Dónde quedaron las recomendaciones de los expertos? Seguramente creyó en las palabras de aquel ministro, que le dijo: “En dos tardes te pongo al corriente en Economía”. Y como alumno aventajado tiró por la calle de en medio sin atender a nadie. Y ahora con su política aciaga ha desgraciado a España y la ha fragmentado en odios y desprecios.

¿Quién arregla ahora el daño? ¿Cuánto tiempo y dinero va a costar salir de esta bancarrota (nunca mejor dicho si lo aplicamos especialmente a las Cajas de Ahorro). ¿Cómo es posible no querer corregir las tropelías de su gobierno? Porque, a ver, por qué motivo no ha plantado cara al excesivo endeudamiento de las comunidades, responsables de 30.000 millones de déficit, ni a la de los ayuntamientos, origen de un agujero de casi 7.000 millones. Cómo para recortar el gasto público ha permitido que se monte una red de 179 embajadas autonómicas costeadas por familias que sufren una pérdida anual de renta disponible de 15.000 millones. Cómo ha fomentado la creación de más de 5.000 sociedades, empresas y demás entes dependientes de las administraciones territoriales y no las desmantela como un ejemplo de austeridad. Cómo no pone freno a la flota de 30.000 vehículos oficiales de primera marca, chóferes incluidos, que en muchos casos se utilizan para cumplir con las comodidades personales de sus ocupantes. Y cómo no zanja ese derroche laboral que le ha llevado a tener en nómina a dos millones de empleados públicos de los que se dice que el 45% ha entrado a dedo.

En su caída, Zapatero ha arrastrado al PSOE, a sus barones y a sus candidatos a los ayuntamientos. El empecinamiento de los dirigentes socialistas en mantener su política le ha permitido a Zapatero llegar hasta la degollina. Toca ahora refundarse, reorganizarse. Pero eso será cuando dejen de llorar. Zapatero a tus zapatos, que te esperan en Valladolid

servido por carpetovetonico 10 comentarios compártelo

16 Mayo 2011

VENTE CONMIGO

Día 3

 Estoy defraudado por el episodio de ayer, me trastorna pensar que la escena a la que asistí pudiera ser frecuente en La Habana y volverse a repetir conmigo presente. No quiero saber nada más ni de Francisco Alegre ni de Jacobo el artista, que así se hacía llamar el fotógrafo de desnudos. Yo vi en aquel tabuco catálogos de jineteras mientras éste le aclaraba al taxista que entre ellos, muchos llevaban las fotos para los turistas. Por ahí le dan publicidad al producto, el turista elige, y ellos lo llevan al sitio de encuentro. Esta no debe ser la atracción turística más importante de la isla. No todo debe de ser sexo a discreción. Está Hayda, la recepcionista del hotel, un ángel, que choca su persona con toda esta podredumbre. Ahora me hastía acechar el sexo y vivaquear en él. Hay mucha mierda en esto. Hayda cobra fuerza en mí después de conocer este submundo, me invade cada vez con más frecuencia, me asalta su recuerdo con brío. ¿Estaré enamorado?

El hotel en el que me alojaba promovió un seminario de cinco días en una escuela de cine de las afueras de La Habana, por Jaimanitas. Le propuse a Hayda que me acompañara y en su día libre lo hizo. Me lanzó todo su erotismo encima al decirme sí. Sus ojos son de almendra y miel, como en un bolero. Hablaba un documentalista cubano que hacía unas películas espléndidas, según el presentador, pero lo ignorábamos. El acto terminó sin enterarnos de nada; lelos y ausentes, salimos cuando salió la gente. La noche caliente nos contagió, nuestro campo electromagnético se sobresaturó y nos besamos sin pronunciar una sola palabra, ni de amor ni de deseo. Vente conmigo a España, le dije, y mis palabras rompieron el silencio y pareció iluminarse el cielo porque yo vi su cara con un resplandor inusual.

- No te conozco me dijo.

- Ni yo a ti tampoco, pero eso no debe importarnos. Solamente lo que vivamos de aquí en adelante.

servido por carpetovetonico 3 comentarios compártelo

1 Abril 2011

DROGA Y FOTOS

Día 2

 

Me levanto con resaca, tengo en la cabeza una colmena viva que me impide abrir los ojos. El guarapo y el ron de anoche me han dejado para el arrastre. Me quedo inmóvil en la ducha una hora larga sin pensar, sin existir, no tengo ganas de nada, y de desayunar, menos. El cielo sigue plomizo y el mar, que se ha calmado un poco, sigue su lucha brava contra el rompiente, así que el día está tan desapacible como mi cuerpo. Pero algo hay que hacer, no puedo seguir perdiendo otro día como el de ayer. Además, ya me lo ha advertido Gabriela, que sigue mis pasos, que me estoy perdiendo la mitad de mi vida entre guarapo, ron y borrachera. ¡Pero si sólo fue ayer! El chaparrón que no quería se me vino encima, cuando lo que hubo de venirme encima debió ser Hayda, la mujer soñada. ¡Qué malas pasadas juega el destino!

Salgo de la habitación muy repuesto después de la larga dedicación a la que he sometido a mi cabeza. Busco a Hayda, no está en recepción y no me atrevo a preguntar por su paradero. Así que me desvío. Llamo a Francisco Alegre, el taxista amigo que me recogió en el aeropuerto, el que tiene los hombros como jamones y las manos como trillos, ése, para que me dé el número de teléfono o la dirección de Cachita, aquella hembra que se lanzó a su cuello y después me la presentó el día que estuvimos almorzando en el restaurante Tocororo. Eso fue el día 29.

- Se fue a Santiago, pero no te preocupes que te busco chance, me dice jovial.

Me recoge y me lleva hasta Centro Habana, a un cuartucho miserable. Te voy a presentar a Jacobo, un amigo que en cuanto a mujeres tiene lo que necesites, me dijo. Y así fue. Jacobo fue un fotógrafo de prensa y Francisco Alegre le ayudaba de vez en cuando en lo que podía. Jacobo hacía fotos de desnudos de chicas lindas, nada de templetas, ni mamando pingas de negros, no, nada de eso. Pero ya sabemos lo que son aquí, me aclara, me pillaron, me cerraron el negocio y me botaron del partido. Un escándalo. Y una perturbación emocional, pues hasta su mujer, en cuanto le llegó a sus oídos la noticia, lo echó de casa aduciendo que ya no sentía ilusión por él, que ya, por sus vicios, no resultaba rentable en la cama. Todo eso se lo contaba a Francisco Alegre. Y lo que pasa, creo yo, es que  por una cosa así una mujer no se pone tan brava, debe ser que el tal Jacobo se la estaba liando con otra o ella con otro. Por lo que fuera, era comprensible ya que Cuba con el socialismo en marcha era de una pureza virginal, una copia de la Santa Inquisición poco más o menos. Aún así, él seguía con los desnudos y vivía de proporcionar contactos, y de la venta de mariguana que le traían de Baracoa. Un hijo se fue a Miami y nunca supo de él. A la pinga todo el mundo, exclamaba. Lloraba, se estremecía con el taxista, y a mí me pareció -yo con el oído puesto en ellos y la vista en las fotografías-, que estaban drogados. Francisco Alegre le dio a beber de una botella que encontró por allí, bebió él y me dio a mí. Eso era matarratas. Te estás matando, acere, le dijo Francisco Alegre al primer trago, ¿cómo es que bebes este aguardiente? Ya estoy acostumbrado, ¿quieres más porro?, hay unos canutos en ese cajón de ahí. Pero ¿por qué hablas así, desde cuando eres tú gallego, acere? Y le contó que desde que se lo oía a las jineteras que lo visitaban, que decían: “dame lumbre”, “charlemos un poco” “búscame un chico”; desde entonces hablo como los gallegos y sus putas negras. Bueno, ¿a ver que tienes?, le pregunta el taxista. Y le tendió otro álbum de fotos con más de doscientas y en todas las posiciones. Blancas, negras, rubias... en parejas, las había en parejas besándose y tocándose las tetas. Todas desnudas. Abandonan el álbum y mientras yo las miro ellos siguen bebiendo buches de la botella y fumando y hablando de sus problemas y de sus líos. No me hacen caso, no se percatan de que yo estoy allí.

Cuando al taxista le oigo decir que está “escachao”, me doy la vuelta y salgo de aquel cuchitril sin que lo adviertan. Ellos siguen hablando de sus cosas.

servido por carpetovetonico 5 comentarios compártelo

20 Enero 2011

EL TIFÓN ME AGUA EL DÍA

Día 1

Me dijeron que la noche había estado pesadita, que el Caribe andaba revoltoso e iba con la rienda suelta, que ya se veía venir, que el huracán se paseaba a sus anchas desde hacía tres días y ya se había exhibido en Santo Domingo y Haití. Venía lento, de sureste a noroeste. Yo me estaba enterando ahora de todo esto en recepción. Es cierto que el mar furioso saltaba enojado sobre el Malecón aquella mañana, y el viento pulverizaba el salitre sobre los viejos y derruidos edificios coloniales. Me gustaba ver la bravura imponente del mar, me hacía creer que podría engullir a La Habana entera con un simple golpe de tos de este océano. Me es imposible adivinar los misterios que encierra esa masa de agua que cuando se enfada hace temblar al mundo.

A largo plazo están las expectativas, pero hoy no tenía con otro elemento que recrearme, ni quería, por lo que me entretenía con estas cosas. Lo mejor que podía hacer era pasear por el Malecón a pesar de la furia del ciclón. Vas andando y piensas. O no piensas. Lo mejor es no pensar, es muy difícil pero no imposible si se tiene mucha práctica. Vienen ráfagas de agua, ni un alma se ve en el Malecón, el cielo está encapotado y parece de noche, es una luz fría, gris y húmeda, una luz hiriente y cruda. Me sobrecojo, me tiembla el pulso, y me refugio bajo un tejaroz hasta que amaine el temporal. No tengo motivos para estar melancólico ni triste, pero este tiempo luciferino me puede, me sume en la pesadumbre. Ayer tuve una fiesta y hoy estoy en un velorio. Pero soy yo quien decide, así que me armo de fe y salgo de mi refugio espantando la congoja, el disgusto y todo eso. De manera que en cuanto afloja el aguacero me alejo buscando un garito donde tomar una copa y me adentro en un chiringuito que ya conocía. Allí se baila salsa, se toca jazz, se come y se bebe. Mientras elijo algo para comer, pido un guarapo y me lo bebo de dos tragos. Es muy fuerte, más soy yo, me digo. Demando otro y se me resiste el condenado. La comida tarda, aquí la prisa no se conoce, nadie al parecer necesita reloj. No te estreses mi hemmano, me dice el camarero al verme teclear el mostrador con los dedos, y yo, que esta salmodia de sangre fría me empieza a gustar, a participar de ella y me va moderando en todo menos en el sexo, no me sofoco y le sonrío. Son buena gente, te hablan con educación y respeto, pero eso sí, para evitarles un sofoco debes dirigirte a ellos sin agobios porque así los ha hecho su clima.

Salgo del local medio borracho de zumo de caña y ron. El cielo sigue encapotado y falto de luz. Hoy es un día a perros. Me voy al hotel y leo tumbado en la cama. He elegido uno de los libros comprados en unos tenderetes montados en la calle Obispo, cerca de la Catedral, escrito por Saturnino Ullivarri, llamado Piratas y Corsarios en Cuba, que por el título no hace falta hablar del tema que trata.

No termino de leer la introducción cuando me quedo dormido.

servido por carpetovetonico 7 comentarios compártelo


Sobre mí

Soy una persona tímida, como mi abuelo y como mi padre. Mi madre es otra cosa, es audaz, resuelta y arrojada. Mi padre es inteligente, pero flojo, “sin prisas, no corras, mujer, ve tranquila, no paaasa nada, que porque esté ardiendo el perol en la cocina no se va a incendiar la casa”. Es así, hay que aguantarlo. Cuando yo era un mocoso, una conjuntivitis se alió con mis ojos y mi madre se encaró con él para que nos llevara al médico, “que no, que no paaasa nada, eso es que está el crío rompiendo a ver a la niñita del tercero, que ya le apuntan las tetitas”. Y claro, con un hombre así en casa no esperes un buen porvenir. Y abandoné pronto el hogar con miles de consejos que mi madre me metió en la cabeza para evitar que la vida no me zarandeara, a sabiendas que no me iban a servir de mucho. Recibí al principio más palos que una estera, pero me sirvieron para colocarme en situación, otear mejor el horizonte y entender y estudiar al que me hablaba. Muy pronto supe que el pez grande se come al chico y decidí ser pez grande. Fui novio de una chica que me pareció de buena posición y resultó ser hija de un millonario; el día que me presentó a su padre éste me preguntó: ¿cómo puedo estar seguro que usted no se casa con mi hija Petrita Montehermoso y Valdepinto de la Hueca por mi dinero? Yo no pensé en ese momento en Petrita Montehermoso y Valdepinto de la Hueca (ni siquiera sabía su segundo apellido, sólo que estaba buena y era rica), sino en la soberbia con la que me espetó la pregunta. Yo utilicé el mismo lenguaje: ¿cómo puedo yo estar seguro de que de aquí a un año usted no se arruina? Y me echaron de esa casa. No me desanimé, conquisté a una chica feota pero adinerada, hija de padre que amasó fortuna poniendo ladrillos, y cuando fui presentado a él, receló de mis intenciones. Me dijo: siendo mi hija fea, estoy seguro que usted viene por el interés. ¡Qué manía la de esta gente! Pues no, le dije yendo a por todas y una vez descubierto, el interés se lo mete usted por los cojones, yo vengo por el capital. Y me echaron de la casa. Y sigo rodando con la intención de ser pez grande. __________________________ < Free counter and web stats _______________ contador de visitas
contador de visitas

Fotos

carpetovetonico todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Categorías

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?